Sal Marina

La sal es esencial para la vida. Sin ella no hay vida posible. Su importancia a sido reconocida desde la antigüedad. en la Biblia se refiere a los hombres de sentido común como la sal de la tierra.
La sal de mar preparada tradicional mente contiene de 2 a 3% de trazas minerales además del cloruro de sodio y cantidades diminutas de unos 60 otros elementos encontrados naturalmente en el océano, incluyendo oro, plata, hojalata y plomo. La proporción de trazas minerales varía según el método utilizado y es generalmente de 0.5 a 3%. La sal de mar de buena calidad es muy deliciosa. Cuando uno pone un poco de esa sal sobre la punta de la lengua, el sabor inicial es dulce, para volverse salado gradualmente. Cuanto más refinada, más salada es. Si es demasiado gruesa, hará contraer la lengua debido a que conserva mucho nigari.
La sal común de mesa es un producto altamente refinado conteniendo un 99.5% de cloruro de sodio. La mayor parte de las trazas minerales han sido removidas en el proceso y en su lugar se agrega carbonato de magnesio, carbonato de sodio, yoduro de potasio y dextrosa (una forma de azúcar usada para estabilizar el yodo). Como el pan blanco y el arroz blanco, la sal de mesa agota los valiosos minerales de nuestro organismo y puede contribuir a la hipertensión y otras enfermedades.
La cantidad de sal que necesitamos depende de nuestra condición y actividad diaria. Es
importante descubrir cuánto necesitamos y no usarla en demasía o insuficientemente. Un desequilibrio por exceso o carencia de sal puede conducir a una falta de vitalidad, estancación sanguínea o pérdida de claridad mental. Demasiada sal puede producir hiperactividad, comportamiento agresivo y excesiva retención de fluidos, lo que puede causar molestias renales.-